¿Viste cuando entrás a un hotel y la cama se ve tan impecable y acolchonadita que te dan ganas de tirarte de cabeza? El secreto no es magia, es lo que llamamos armado por capas.

En esta nota te contamos cómo combinar nuestros elegidos de Ganga Home para que tu cuarto se vea súper minimalista y, sobre todo, sea funcional para nuestro clima loco: que no pases frío en invierno ni te cocines en verano.


1. Empecemos por abajo: Sábanas suaves y que no se arrugan

Para la base, buscamos algo que se sienta bien al contacto con la piel pero que no nos dé trabajo extra. Nuestra recomendación son las Sábanas con Festón en el Embozo.

  • ¿Por qué las amamos? Son de tecnología Cotton Touch. Esto significa que tienen toda la suavidad de la fibra natural, pero con una ventaja espectacular: no se arrugan. Las sacás del lavarropas, las colgás y directo a la cama.

  • El detalle: El festón (ese bordadito en el borde) les da un toque de categoría que queda divino cuando doblás el embozo sobre el acolchado.

2. El abrigo: ¿Sos de los que sufren el frío o preferís algo liviano?

Acá es donde personalizás tu descanso según cómo sea tu cuarto:

  • Para los que aman el volumen (Kit Amara): Si sos de los que buscan esa sensación de "nube", el Acolchado Amara es para vos. Tiene una textura de jacquard que viste muchísimo y el color beige es ideal para dar calidez sin cansar la vista.

  • Para los que siempre tienen calor (Cubre Brisa): Si preferís algo más fresco o buscás algo para media estación, el Cubre Cama Brisa de gasa de algodón es tendencia total. Es livianito, respira bárbaro y tiene ese look natural que no necesita plancha (un viaje de ida, creenos).

3. El broche de oro: El Pie de Cama

Ninguna cama está realmente terminada sin un pie de cama. El Modelo Filipa Natural es ese accesorio que termina de cerrar el look.

  • Tip Ganga: Ponelo doblado a los pies. No solo queda súper estético porque corta el color liso del acolchado, sino que es la mantita ideal para cuando querés tirarte un rato a ver una serie sin desarmar toda la cama.


Tres consejos para que tu cuarto sea un refugio:

  1. Mantenete en los neutros: Blanco, beige y natural. Es la paleta que no falla nunca, hace que el cuarto se vea más grande y te ayuda a bajar un cambio antes de dormir.

  2. Mezclá texturas: El secreto de los decoradores es combinar lo liso de las sábanas con el relieve del acolchado y lo rústico de la gasa. Esa mezcla es la que hace que la cama se vea "pro".

  3. Menos es más: No llenes la cama de cosas. Con un buen juego de sábanas, un abrigo de calidad y un pie de cama, ya tenés un dormitorio de lujo.

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